Breve introducción a la propiedad industrial

Carlos Sánchez López |  30 abril, 2015 |  Propiedad intelectual |  4 minutos

Patentes, marcas, diseños… existen muchas figuras de la propiedad industrial en nuestro país, cada una de ellas con una duración en el tiempo completamente diferente. Esta entrada explicará muy brevemente en que consisten cada una de esas figuras así como su duración.

La propiedad industrial

La propiedad industrial está formada por distintas figuras. De un lado, encontramos las patentes y modelos de utilidad, que protegen las invenciones. De otro lado, las marcas y diseños industriales, que se centran más en un aspecto estético que permita distinguir los distintos productos. Se trata de una rama muy relacionada con la propiedad intelectual,pero al mismo tiempo diferente. Más adelante elaboraré entradas en las que trate más en detalle cada una de las distintas figuras.

Cuadro que compara la duración de la propiedad intelectual e industrial en España.

Cuadro que compara la duración de la propiedad intelectual e industrial en España.

La patente

La patente es un derecho de explotación en exclusiva de una determinada invención. Esto es, permite que, durante un tiempo, nadie más pueda fabricar o comercializar un objeto que incorpore nuestra patente. A cambio, existe la obligación de publicar la invención, lo que se lleva a cabo en la propia solicitud de patente. Para que pueda ser concedida, una patente debe cumplir con tres requisitos:

  1. Novedad: la invención no debe existir previamente en ninguna parte del mundo.
  2. Actividad inventiva: debe tratarse de una invención que no resultase evidente a cualquiera, incluso aunque fuese nueva.
  3. Aplicabilidad industrial: debe poder utilizarse o fabricarse en cualquier tipo de industria.

La duración de las patentes es de veinte años, improrrogables. Una vez transcurridos estos veinte años, la patente pasa a ser de dominio público, y cualquiera puede usarla como desee. Existe una excepción a esto, y es que en el caso de los medicamentos, se permite solicitar un certificado complementario de protección que dura cinco años tras la expiración de la patente. La motivación de esto es compensar el largo tiempo que requiere obtener las autorizaciones administrativas necesarias para comercializar un nuevo medicamento.

El modelo de utilidad

El modelo de utilidad es una invención consistente en dotar a un objeto ya existente una configuración, estructura o constitución de la que resulte alguna ventaja apreciable para su uso o fabricación. Son, por así decirlo, los hermanos pequeños de las patentes. Sus requisitos son el de novedad y el de actividad inventiva, aunque se aplican de manera menos estricta y resultan bastante más fáciles de obtener. De hecho, la novedad no es mundial como en las patentes, sino únicamente a nivel nacional.

Su duración es de diez años improrrogables.

La marca

La marca es todo signo susceptible de representación gráfica que sirve para distinguir en el mercado de los productos o servicios de una empresa de los de otras. Pueden ser combinaciones de palabras, imágenes, símbolos gráficos, formas tridimensionales, sonidos, o combinaciones de los anteriores. Las hay de varios tipos, así, en función de su signo pueden ser denominativas, gráficas, tridimensionales o mixtas; en función del grado de conocimiento que de ella tiene la sociedad pueden ser normales, renombradas o notorias; en función del objeto que designan pueden ser de productos, de servicios o de garantía; y en función de su ámbito geográfico pueden ser nacionales, comunitarias o internacionales.

Las marcas se registran para uno o varios tipos de productos determinados (existe una clasificación oficial de las distintas clases), lo que significa que podrían haber dos marcas iguales pero con dos titulares distintos y siendo usadas para productos distintos. Si la marca es muy conocida, puede pasar a ser notoria o renombrada, lo que eventualmente la extendería a todos los productos.

La duración de la marca es de diez años, y puede renovarse por iguales períodos de forma indefinida.

El diseño industrial

El diseño industrial es la apariencia u ornamentación de la totalidad o de una parte de un producto que deriva de las características de las líneas, contornos, colores, formas, textura o materiales del producto en sí o de su ornamentación y que hace que sea visualmente diferente a otro, sin tener en cuenta sus características técnicas o funcionales. Por ejemplo, un bolso determinado, o un mueble específico, pueden ser registrados como diseños industriales. Se diferencian del modelo de utilidad en que no es necesario que exista ventaja técnica alguna.

La duración del registro del diseño industrial es de cinco años, que pueden renovarse por sucesivos períodos de la misma duración hasta un total de veinticinco años.